Evolutionary Signals
Evolutionary Signals se inspira en el fondo oceánico e imagina un espacio de posibilidades: un mundo en el que nuevas formas de vida, comunicación y comportamiento emergen constantemente.
Formas coloridas aparecen, se multiplican, colapsan y se disuelven por las paredes y el suelo, creando la sensación de estar presenciando el nacimiento de un ecosistema. En este entorno, el cuerpo del público se convierte en una parte activa del sistema: la proximidad, el tacto y la intensidad de la interacción generan sutiles perturbaciones que se propagan entre las distintas formas y transforman su movimiento, color y sonido. De este modo, la obra propone un mundo vivo y sensible que muta y evoluciona en relación con quienes lo habitan.

